sábado, 24 de marzo de 2012
Soy Psicólogo de profesión, empleada en la industria venezolana desde hace más de 8 años, con sus ires y venires, pero en general, bien satisfecha......! Desde chama siempre fuí reflexiva y desde esa época ya sabía que quería estudiar esta profesión y además dedicarme a ella en una empresa. A diferencia de muchísimos profesi0onales, me he mantenido tan fiel a la imagen interna que tengo de mi misma, que he caído quizá en el error corporativo de no ser corporativa. Hasta ahora eso de política no va conmigo y creánme, he tenido problemas por ello. En lo profundo de mi psique he buscado la respuesta al asunto, es decir, a la pregunta fundamental de ¿por qué me importa un bledo lo que piensen de mi en el ámbito laboral?. Debo remitirlos a un episodio que ocurrió hace 8 años, cuando apenas era pasante. En una empresa muy importante, una de mis jefes me llamó aparte y me dijo: "July, tú eres una excelente profesional, una trabajadora incansable, haces unos anáñisis excelentes de las evaluaciones y eres muy madura, pero debo decirte que tu imagen (mi apariencia pues) no es muy adecuada, ese cabello desordenado (se refería a mi cabello naturalmente rizado que mantengo suelto porque se ve muy lindo a mi parecer), la ropa que utilizas (por Dios, era pasante y además pobre y no tenía dinero para comprar ropa) y eres medio gordita (pesaba 60 Kg., dígase, la vez en mi vida que he estado más delgada), esa apariencia no me permite tomar la decisión de dejarte con nosotros (había una vacante que evidentemente por un tema de meritocracia le correspondía ocupar a la que, by the way, era mi mejor amiga del alma, mi partner´, pues ella tenía en la empresa más tiempo que yo). La cosa señores es que ella creyó que esa era la mejor manera de explicarme que yo no era la seleccionada, y eso, que parece la declaración y explicación más dañina del mundo, se convirtió en mi referencia al momento de buscar empleo, pues resulta ser que muy félizmente decidí que la mejor empresa para trabajar era aquella en la que mi "aspecto" no era limitante para ingresar, y no trato de ocultar lo que soy jamás, y menos aún, de acallar lo que siento, jejejejeje, mi lema desde ese momento es "la empresa para mi es aquella en la que acepten mi pelo rizado", así que en ocasiones hasta voy con mi cabello al natural a la entrevista, sólo para que sepan que yo soy así y no pretendan cambiarme.
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